Revuelta carcelaria: uno de los muertos es un barra de Colón

Alen Montenegro, quien cumplía condena por homicidio calificado, fue la víctima fatal del motín en Coronda.

Entre la lista de fallecidos por los motines en cárceles santafesinas desatados el lunes por la tarde noche figura el nombre de Alen Montenegro, uno de los barrabravas de Colón más sanguinario que estaba detenido por homicidio calificado.

Los motines tuvieron lugar en Las Flores, Coronda y Piñero, pero también en los penales de Florencio Varela y Batán, lo que demuestra que la acción fue coordinada entre gran cantidad de presos de todo el país. El insólito objetivo de máxima era lograr la liberación masiva con la excusa de evitar el contagio de coronavirus, algo que por supuesto fue descartado de plano por las autoridades.

En Coronda se encuentra buena parte de la barra de Colón, famosa por la enorme cantidad de crímenes que cometió. Allí se alojaba Montenegro, preso desde 2015 por homicidio y quien había delegado la conducción su facción de violentos mercenarios a su tío apodado Tongo.

También en la revuelta participó Juan Abel “Quique” Leiva, mítico jefe de la barra sabalera que tiene una condena a 30 años de prisión y que ganó notoriedad tiempo atrás al lograr que le instalaran una pelopincho en el pabellón porque tenía calor. Desde su detención, cedió el mando a su hermano Nano, al que balearon el año pasado en una interna barra.

Aparentemente el incendio del pabellón de Quique obligó a todos a salir al patio, donde se produjeron los enfrentamientos que acabaron con la vida de Montenegro y dejaron decenas de heridos con armas blancas.