El sushi y los beneficios de incorporarlo a la dieta de los argentinos

Es considerado como el “plato inteligente” por los macronutrientes que aporta, aunque debe ser consumido con moderación.

En la alimentación por delivery, las empanadas y las pizzas tienen desde hace años un competidor gourmet: el sushi. Se trata de una de las comidas asiáticas favoritas de los argentinos y, por eso, los locales de gastronomía que lo envían a domicilio crecieron de forma sustancial en los últimos años.

El sushi se compone de arroz avinagrado, verduras y pescado crudo envuelto en algas marinas de diferentes variedades. Se suele acompañar con wasabi, láminas de jengibre y salsa de soja. Es rico y aleja problemas de obesidad.

La alimentación oriental se considera una de las más sanas del mundo, por lo que el sushi es un plato ideal e inteligente para sumar como opción en nuestra alimentación”, indica a Con Bienestar la nutricionista Tere Cóccaro (M.N. 5.705).

La nutricionista detalla que al sushi se lo llama plato “inteligente” porque en una misma preparación presenta los tres macronutrientes: hidratos en el arroz, proteínas y Omega 3 en el pescado y fibra y antioxidantes en las verduras y las algas que lo formen.

Esta comida japonesa brinda varios beneficios para nuestra salud:

El pescado contiene Omega 3, que baja los triglicéridos, ayuda a la función cerebral, mejora la presión arterial y evita la formación de trombos, lo que disminuye sustancialmente el riesgo de sufrir enfermedad cardiovascular. También colabora en la prevención del ojo seco.

El jengibre y el wasabi facilitan la digestión.

El arroz aporta vitamina B, claves para la prevención de enfermedades neurológicas.

No todo es de color salmón

Para empezar, se aconseja consumir entre ocho y 12 piezas. Una cantidad que se suele sobrepasar con facilidad, por lo que la moderación es la mejor aliada. “No es recomendable abusar de su ingesta debido a que las algas tienen gran concentración de yodo y existe una clara relación con las enfermedades tiroideas. Además, por las diferencias en los procesos digestivos, es recomendable que las mujeres no pasen las ocho piezas y los hombres, las 12”, indica la nutricionista.

Existe la opción vegana del sushi, pero Cóccaro destaca que no es más sana que la común. “La elección dependerá de cada persona, teniendo mucho cuidado en la cantidad de piezas y salsas a elegir”, advierte.

Al día siguiente de comer sushi, puede que uno esté más hinchado. Este plato genera mayor distensión abdominal o peso en la balanza porque se acostumbra a consumir con salsa de soja. La sal, por lo general, causa retención de líquidos.

La nutricionista recuerda que las personas con hipertensión o alergias deben tener cuidado con su consumo y deben evitarlo las embarazadas, salvo que lo haya autorizado su médico.

Cuidados fundamentales

Este plato se puede preparara en casa, aunque para ello es necesario tomar ciertos recaudos. “El pescado crudo puede contener un parásito denominado anisakis, por lo que debemos asegurarnos de su origen y haber sido previamente congelado”, indica la nutricionista.

¿Cómo saber si el pescado es fresco? Tiene que tener una tonalidad brillante y no puede faltarle ninguna escama porque significa que ya empezó el proceso de descomposición. Por otro lado, los ojos deben verse normales y saltones, jamás hundidosEl aroma tiene que ser suave, ni penetrante ni tampoco debe estar ausente porque puede significar que lo hayan lavado.

A la hora de preparar el sushi, hay que vigilar en la manipulación de cada ingrediente para evitar la contaminación cruzada.

Tipos de sushi

Las piezas de sushi reciben diferentes nombres según la forma de presentación. Las más comunes son:

Maki: arroz con verduras o pescado envuelto en algas.

Niguiri: base de arroz en forma ovalada con pescado o marisco en su superficie.

Sashimi: láminas crudas de pescado o marisco solas.

Temaki: cono de alga relleno de verduras, pescado y arroz.