Guzmán es uno de los grandes valores de este gobierno, pero algo se me cayó cuando se refirió a la “sarasa”

Por Martín Sperati

Si no fuera por la alusión a la sarasa, con micrófono abierto y en un imprudente gesto de autosuficiencia como expositor, la presentación de Martín Guzmán en Diputados habría abierto y cerrado de acuerdo al plan oficial, es decir, con un discurso prolijo y apoyado formalmente en la necesidad de generar credibilidad para recuperar la economía.

Resulta extraño que una caída de la economía como la que registran los datos oficiales siga suponiendo para el Gobierno que todo es fruto de la herencia y de la pandemia, sin registro de la cuarentena en continuado y sin contar los capítulos aportados con letra propia, como el manejo del cepo al dólar en los últimos días.

No hubo reflexión sobre el sustento político para salir de la crisis. El ministro expuso formalmente la necesidad de un diálogo serio y responsable, tal vez con cierto delay en el discurso, y fue a la vez repetitivo para cuestionar la gestión macrista.

Leer más: Saglione pidió que legisladores santafesinos “pugnen por una distribución equitativa” para Santa Fe

Reconoció el respaldo del Congreso al modo de encarar las tratativas con los acreedores externos, pero no parece haber sacado conclusiones sobre por qué el resultado de la negociación se diluyó rápidamente, sin generar la sostenida reacción positiva que él mismo pronosticaba.

Precisamente, en la discusión interna sobre las medidas para frenar el drenaje de dólares, Guzmán había sostenido que esa tendencia iba a ser revertida por la confianza que generaría el éxito del canje. No ocurrió, pero el ministro insistió ayer con conceptos siempre vinculados a medidas prácticas –en este caso, las metas del Presupuesto- para proyectar estabilidad macroeconómica.

En lo que se refiere al gasto general, el distrito que más se llevará es la Ciudad Autónoma de Buenos Aires con un presupuesto de $ 2.213 millones, seguido por la provincia de Buenos Aires con $ 1.897 millones, Córdoba $ 373,7 millones, Santa Fe 340,2 millones y Mendoza 231,4 millones.

El mensaje de Martín Guzmán precisa que la asignación de obras y fondos se hizo en el marco de 7.818 proyectos de inversión presentados, de los cuales se incluyeron 6.562.

El ministerio de mayor asignación es Obras Públicas (a cargo de Gabriel Katopodis), con 35% de las inversiones, seguido por Transporte (Mario Meoni) con 14%, Desarrollo y Hábitat (María Eugenia Bielsa), con 8%, Educación (Nicolás Trotta) con 7%, Economía, con 4% y Desarrollo Productivo (Matías Kulfas) con 4 por ciento.