El acto de 25 de mayo en Santa Fe tuvo varias ausencias: Perotti, Rodenas y los barbijos

Con el gobernador de gira y la vice de licencia, la ceremonia fue encabezada por el senador Rubén Pirola. En la Casa de Gobierno provincial desconocieron el pedido del propio ministro Pusineri de prevenir contagios de coronavirus por la cuarta ola.

Una Revolución de ausencias en Santa Fe. Sin el gobernador Omar Perotti, de gira por Kuwait, ni la vice Alejandra Rodenas, de licencia tras una operación, el acto oficial para recordar el 25 de Mayo en Santa Fe estuvo encabezado por el senador departamental Rubén Pirola, a cargo del Ejecutivo. También faltaron los barbijos y eso llamó la atención.

Es que horas antes de la ceremonia, este miércoles feriado a la mañana, el propio ministro de Trabajo, Juan Manuel Pusineri, advirtió sobre la cuarta ola de coronavirus y aunque con menor gravedad que los picos anteriores pidió expresamente a la población usar tapabocas en cualquier lugar cerrado. No descartó volver a instaurar la obligatoriedad.

“Estamos en un momento en el que es necesario instar a la población a usar los barbijos en lugares cerrados, esto se debe al aumento de casos y otras enfermedades respiratorias que después de dos años de distanciamiento y cuidados es lógico que las defensas en la población en general hayan bajado”, señaló el funcionario en Radio 2.

Más tarde, la periodista Ivana Fux contó desde la capital provincial que la ceremonia que recuerda la Revolución de Mayo comenzó pasadas las 10 en el primer piso de la Casa de Gobierno. En un pasillo semicerrado, los invitados se agolpaban sin barbijo ni cuidados.

Entre los presentes estaba el intendente de Santa Fe, Emilio Jatón, el presidente de la Corte Suprema de Justicia provincial, Rafael Gutiérrez, el mencionado Pirola y ministros y funcionarios.

El titular de Economía, Walter Agosto, tampoco asistió e incluso se bajó del viaje a Kuwait justamente porque se contagió de covid.

Mientras tanto, en el primer piso de la Casa de Gobierno santafesina quedó la mesa servida con pastelitos, chocolate y café caliente; aunque la humedad tibia que imperaba en la ciudad de Santa Fe no ayudaba.

Con redacción de Rosario3