miércoles, junio 19, 2024
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Combustibles: se postergó el aumento

Durante el mes de Agosto, el impuesto aumentará un 3,95%. Este impacto varía según la petrolera y la zona.

Tal como lo anticipamos, el gobierno volvió a desdoblar la suba del Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL), a través del Decreto 381/19, que lleva la firma del presidente Mauricio Macri, se decidió que se aplique solo la mitad del 7,9% del ICL que había quedado pendiente del mes pasado. El otro 3,95 por ciento regirá a partir de septiembre y en octubre llegará la nueva actualización trimestral del gravamen.

Leer: http://despachodigital.com.ar/2019/07/31/sin-la-confirmacion-del-gobierno-se-viene-un-nuevo-aumento-de-los-combustibles/

El nuevo ajuste es de 31 centavos por litro de nafta y 19 centavos por litro de gasoil. Al ser una suma fija, el impacto varía según los precios de cada petrolera. Si YPF lo trasladara al surtidor, sus combustibles en la Ciudad de Buenos Aires treparían entre 0,4 y 0,7 por ciento, aunque es muy difícil que haya un ajuste en los próximos días porque Hacienda ya le comunicó a YPF que no quiere aumentos antes de las elecciones PASO.

Si bien no es oficial, YPF aceptarían la sugerencia oficial, al menos hasta mediados de mes. A su vez, el resto de las petroleras seguirían sus pasos porque la firma controlada por el Estado Nacional concentra más del 50 por ciento de las ventas y marca el paso en el mercado de combustibles.

Shell o Axion afirman que sus precios están por debajo de la paridad de importación y requieren una actualización de hasta un 10%. Esa situación se complica todavía más con la suba del ICL, pero si aumentan sus precios y se siguen despegando de los valores que cobra YPF corren el riesgo de ver reducida todavía más su porción de mercado.

Eso es porque en medio de la crisis actual es difícil que el consumidor convalide un nuevo incremento de esas empresas si puede cargar en las estaciones de YPF. De hecho, las veces que Axion y Shell se apuraron a remarcar sus precios antes de que YPF moviera sus fichas, luego tuvieron que ajustar a la baja porque la petrolera estatal terminó aumentando por debajo de lo que se preveía. Una muestra de la difícil situación que atraviesa la demanda se evidencia en la brusca caída de 30 por ciento que registró la venta de Nafta Premium en el último año.

El decreto 508 de Mayo del año pasado establece que la AFIP debe actualizar los montos del impuesto en Enero, Abril, Julio y Octubre de cada año, considerando en cada caso, la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) que informa el INDEC de acuerdo a los 3 meses anteriores.

El 28 de Mayo el gobierno postergó la aplicación del ICL, que debía haber aumentado 11,8%, hasta Julio a través del decreto 381/2019 con el objetivo de ayudar a la estabilización de los precios, que se habían vuelto a disparar en el primer cuatrimestre del año. El 28 de Junio, a pocos días de que rigiera el ajuste, publicó el decreto 441 en el que se decidió desboblar el 11,8% y aplicó solo un 3,9% en Julio. El 7,9% restante debía entrar en vigencia en Agosto, pero también decidió desdoblar ese porcentaje. Por lo tanto, un 3,95% se aplicará este mes y el otro 3,95% en Septiembre. Ese porcentaje implica un ajuste fijo de 31 centavos por litro para las naftas y 19 centavos por litro para el gasoil.

Las sumas fijas impactan de modo diferente en cada petrolera. Si YPF, por ejemplo, trasladara ese aumento en la Ciudad de Buenos Aires las naftas subirían entre 0,6 y 0,7 por ciento y el gasoil entre 0,4 y 0,5 por ciento.